descubre los requisitos legales, tipos de compuestos y las presiones correctas para neumáticos de moto y quad, garantizando seguridad y rendimiento en cada viaje.

Neumáticos de moto y quad: requisitos legales, compuestos y presiones correctas

Los neumáticos de moto y quad son el único punto de contacto entre el vehículo y el suelo. Por eso, una medida mal elegida, una presión incorrecta o un dibujo inadecuado puede alterar la frenada, la tracción y la estabilidad en cuestión de metros. En carretera, el problema suele aparecer al entrar en una curva húmeda o durante una maniobra de emergencia. Fuera del asfalto, en cambio, se manifiesta al perder dirección sobre piedra, barro o arena.

La elección no debe basarse solo en el aspecto o en la promesa de una mayor durabilidad. Los flancos del neumático reúnen datos decisivos: dimensiones, índice de carga, código de velocidad, fecha de fabricación y, en algunos casos, sentido de giro u homologaciones específicas. Además, los requisitos legales españoles obligan a respetar la documentación del vehículo y condicionan cualquier cambio de medida, llanta o especificación.

En breve:

  • Los neumáticos deben coincidir con las medidas, índices de carga y códigos de velocidad admitidos en la ficha técnica.
  • Una variación superior al 3 % en el diámetro exterior puede considerarse reforma y exigir homologación.
  • El compuesto y el dibujo deben responder al terreno, no a una etiqueta comercial simplificada.
  • La presión correcta se mide en frío y se ajusta según carga, terreno, sistema antipinchazos y recomendaciones del fabricante.
  • El mantenimiento periódico evita pérdidas de adherencia, desgaste irregular y problemas en ITV.

Requisitos legales de los neumáticos de moto y quad en España

La legalidad de unos neumáticos no se limita a que tengan dibujo visible. Para circular con una moto o un quad por vía pública, la cubierta debe ser adecuada para el vehículo, estar en buen estado y respetar las especificaciones recogidas en la tarjeta ITV. Esta regla protege tanto a quien conduce como a quienes comparten la carretera. De hecho, una rueda aparentemente nueva puede resultar inválida si su índice de carga es insuficiente o si no encaja con la llanta instalada.

La referencia principal está en la ficha técnica. Allí aparecen las dimensiones autorizadas, la estructura y los códigos mínimos de carga y velocidad. Conviene comparar esos datos con el marcado lateral antes de comprar. Por ejemplo, sustituir un neumático 140/80-18 70R por otro de idéntica medida, mismo índice o superior y velocidad equivalente o superior suele evitar trámites adicionales, siempre que la combinación sea compatible con el vehículo.

Equivalencias, diámetro exterior y modificaciones que requieren trámite

Una equivalencia no consiste en elegir una goma «parecida». Debe verificarse el diámetro exterior resultante. Como criterio habitual de ITV, una variación de hasta el 3 %, por encima o por debajo de la medida de origen, puede aceptarse si también se cumplen los demás requisitos. Sin embargo, rebasar ese margen convierte el cambio en una reforma que necesita documentación técnica y anotación correspondiente.

También hay que vigilar los roces. Una cubierta más ancha puede tocar en el basculante, la cadena, la horquilla o el guardabarros al trabajar la suspensión. En un quad, el riesgo se amplifica por el recorrido de dirección y por la anchura de vías. Por lo tanto, una modificación que parece estética puede afectar al comportamiento, al radio de giro y a la lectura del velocímetro.

Aspecto comprobado Qué debe revisarse Riesgo si no se respeta
Medida Que figure en ficha técnica o sea equivalente dentro de tolerancia ITV desfavorable y alteración de geometría
Índice de carga Igual o superior al mínimo homologado Sobrecalentamiento y posible fallo estructural
Código de velocidad Igual o superior al exigido para el vehículo Pérdida de margen de seguridad a alta velocidad
Estado Sin cortes, deformaciones, grietas ni lonas expuestas Reventón, pérdida de aire o sanción
Llanta compatible Anchura y perfil admitidos por el fabricante Talón mal asentado y conducción inestable

El cambio de llantas merece una revisión aún más rigurosa. La llanta sostiene el talón del neumático y define, junto con la cubierta, una parte esencial de la estabilidad. Si se modifica su anchura, diámetro, desplazamiento o anclaje, puede ser necesaria una homologación específica. Asimismo, deben mantenerse libres los elementos de freno, transmisión y suspensión.

Marcados obligatorios y estado mínimo para circular

En el flanco debe aparecer la homologación correspondiente para uso en carretera cuando el vehículo vaya a circular por ella. En neumáticos de enduro homologados se puede encontrar el distintivo FIM, además de otros marcados reglamentarios. No debe confundirse una cubierta de competición cerrada con una apta para desplazarse legalmente por vías públicas. El taco agresivo no sustituye a la homologación.

La profundidad del dibujo importa, aunque en motocicletas no se aplica una cifra única tan simple como en turismos. La norma exige que los canales principales presenten relieve suficiente y que el neumático no muestre deterioros peligrosos. En la práctica, cuando los testigos de desgaste quedan al nivel de la banda o los tacos están arrancados, la sustitución ya no admite demoras. ¿Tiene sentido apurar una goma por ahorrar unos euros si el coste puede ser una caída?

Un caso frecuente es el de Dani, propietario de una trail que alterna trayectos urbanos y pistas. Montó una cubierta trasera más ancha por estética, pero el nuevo diámetro superaba el margen permitido y rozaba al comprimirse la suspensión. La inspección detectó ambas incidencias. Tras instalar una medida equivalente y compatible, recuperó una conducción más previsible y evitó una reforma innecesaria.

La seguridad vial empieza por respetar la ficha técnica, pero se completa con una inspección visual antes de cada salida. A partir de esa base legal, el siguiente paso consiste en saber interpretar cada cifra grabada en el lateral.

Cómo leer las medidas y los códigos de los neumáticos de moto

El lateral de un neumático funciona como su documento de identidad. A primera vista aparecen números y letras difíciles de descifrar, pero cada marca responde a una característica concreta. Entenderlas permite comparar opciones con criterio y evita montar una cubierta incompatible. Además, ayuda a detectar si un producto está pensado para carretera, enduro, motocross, trail o uso específico de quad.

Tomemos una medida habitual en enduro: 140/80-18 70R. El primer número, 140, expresa la anchura nominal en milímetros. El 80 representa la relación entre la altura del perfil y esa anchura. Es decir, la altura del flanco equivale aproximadamente al 80 % de 140. Por su parte, el 18 señala el diámetro de la llanta en pulgadas.

Índice de carga, velocidad y estructura del neumático

Después de la medida se encuentran el índice de carga y el código de velocidad. En el ejemplo, el índice 70 equivale a una capacidad máxima de 335 kg por neumático, según las tablas normalizadas. No significa que se pueda cargar el vehículo sin límite. La masa total debe respetar siempre el límite del fabricante, la distribución de pesos y los ejes.

La letra R indica una velocidad máxima homologada de 170 km/h. En este caso, la letra identifica el código de velocidad, aunque en otras nomenclaturas la R también puede aparecer integrada en referencias de construcción radial. Por eso, conviene leer el conjunto completo y consultar la documentación técnica del fabricante si existe cualquier duda. Un código superior puede ser válido; uno inferior no debe instalarse salvo supuestos reglamentarios muy concretos y expresamente permitidos.

La construcción radial o diagonal afecta al tacto y a la respuesta. Las carcasas radiales suelen ofrecer flexión controlada y estabilidad a velocidad sostenida. Las diagonales, por otro lado, resultan comunes en motos clásicas, trail ligeras, enduro y numerosos quads. No se trata de que una sea siempre mejor. La clave está en respetar el diseño previsto para la llanta y el vehículo.

Fecha DOT, sentido de montaje y datos que conviene localizar

La fecha de fabricación se expresa mediante cuatro cifras finales en el código DOT: las dos primeras indican la semana y las dos últimas, el año. Un marcado 1225 corresponde a la semana 12 de 2025. Esta información es relevante al comprar neumáticos de stock. Una unidad bien almacenada no se vuelve inútil de forma automática, pero su edad debe valorarse junto a la conservación, la dureza del caucho y la presencia de grietas.

Cuando aparece una flecha con la indicación de rotación, el montaje debe seguir ese sentido. De lo contrario, los canales no evacuarán agua ni barro como fueron diseñados. En carretera mojada, ese error afecta al agarre; en pistas, perjudica la autolimpieza del dibujo. Asimismo, algunas cubiertas delanteras y traseras comparten medidas, pero no función: su orientación y estructura cambian porque soportan esfuerzos distintos.

  • Ancho: determina la sección nominal y debe ser compatible con llanta, basculante y guardabarros.
  • Perfil: influye en el diámetro total, la absorción y la rapidez de giro.
  • Diámetro de llanta: se expresa en pulgadas y debe coincidir exactamente.
  • Índice de carga: establece la capacidad certificada de soporte.
  • Código de velocidad: marca el límite de funcionamiento homologado.
  • DOT: permite conocer la semana y el año de fabricación.
  • Flecha de giro: señala el sentido de montaje en modelos direccionales.

En un quad, las medidas pueden aparecer con formatos distintos, como 25×8-12. El primer valor expresa el diámetro total aproximado en pulgadas; el segundo, la anchura; y el tercero, el diámetro de llanta. Esa nomenclatura es muy habitual en ATV, aunque no elimina la obligación de revisar carga, uso previsto y homologación para carretera.

Antes de pedir una cubierta por internet, resulta prudente fotografiar el lateral de la rueda actual y la ficha técnica. Así se reducen errores de medida y se facilita la consulta a un taller. Leer correctamente el marcado es, en definitiva, una forma directa de proteger el rendimiento sin depender de intuiciones.

Una vez identificada la medida legal y compatible, la elección se desplaza hacia el terreno. Ahí entran en juego el dibujo, la carcasa y los compuestos, factores que determinan cómo transmite el neumático la fuerza al suelo.

Compuestos y dibujos: elegir neumáticos según terreno y uso

Hablar de neumáticos blandos, intermedios o duros puede llevar a confusión. En off-road, esas denominaciones no describen únicamente la dureza química de la goma. También hacen referencia al tipo de superficie para el que se ha diseñado el conjunto de carcasa, tacos y compuesto. Por ejemplo, un neumático destinado a terreno blando puede emplear una goma relativamente resistente, porque necesita tacos capaces de mantener su forma en arena o barro.

La elección correcta depende de dónde se rueda de verdad, no del recorrido idealizado. Una moto de enduro que pasa buena parte del día sobre piedra seca requiere soluciones distintas de otra que compite en una finca embarrada. Del mismo modo, un quad recreativo que circula por caminos compactados no se beneficia necesariamente de un dibujo extremo de barro.

Terreno blando: evacuación, tracción y separación entre tacos

Los diseños para terreno blando presentan tacos más separados. Esa distancia permite expulsar barro y evita que la banda se convierta en una superficie lisa y pesada. Además, los bloques penetran en el terreno para generar avance y retención lateral. En arena, algunos dibujos se inspiran en el principio de las palas, aunque mantienen una configuración más versátil para conservar control en apoyos y transiciones.

Contrariamente a una creencia extendida, esta clase de neumático no siempre se desgasta antes. Cuando trabaja sobre terreno suelto, encuentra poca abrasión y puede ofrecer buena durabilidad. Sin embargo, si se utiliza durante horas sobre asfalto o roca compacta, los tacos se calientan, se redondean y pierden eficacia. La cubierta no falla por ser mala, sino por trabajar fuera de su escenario.

Compuesto intermedio: la opción equilibrada para la mayoría

El neumático intermedio suele ser el más razonable para aficionados que alternan superficies. Sus tacos están menos separados que los de una goma para barro, pero conservan capacidad de tracción y evacuación. Por eso, responde de forma predecible en tierra compacta, zonas mixtas y senderos con humedad moderada. También tolera mejor pequeños enlaces por carretera, siempre dentro de su homologación.

Laura, que usa una trail ligera cada fin de semana, montaba neumáticos muy especializados para arena porque le gustaba su estética. En una ruta con piedra húmeda y tierra compacta, el tren delantero se mostró impreciso. Tras cambiar a una opción intermedia homologada, redujo los sustos y obtuvo un desgaste más uniforme. El ejemplo demuestra que la versatilidad suele aportar más seguridad que una especialización mal aplicada.

Terreno duro: carcasa resistente y apoyo sobre roca

Para roca, tierra muy seca y caminos compactados, se busca una carcasa más firme y bloques cercanos. La mayor superficie de contacto ayuda a repartir esfuerzos y reduce la flexión excesiva de los tacos. Además, una estructura resistente soporta mejor aristas de piedra semienterradas y golpes repetidos. No obstante, una carcasa rígida exige ajustar bien la presión para no convertir la conducción en una experiencia seca y con menor capacidad de copia.

En motocross de circuito, las condiciones pueden cambiar tras el riego o el paso de los participantes. Por eso, las elecciones de competición no siempre sirven como guía para una ruta larga. Un neumático pensado para ofrecer agarre máximo durante una manga puede tener una vida útil limitada en uso turístico. La compra debe responder al kilometraje, al terreno y a la forma de pilotar.

También conviene diferenciar entre los productos de carretera, trail, enduro, trial y quad. Los neumáticos de carretera priorizan estabilidad, evacuación de agua y consistencia térmica. Los de trial buscan deformarse a baja presión y adherirse a obstáculos. En los ATV, el dibujo suele reforzarse para soportar peso, tracción y fuerzas laterales particulares. Cada familia exige su propio criterio de montaje.

El compuesto adecuado no compensa una presión errónea, una llanta incompatible o un neumático envejecido. Sin embargo, cuando se combina con esas variables de forma coherente, transforma la tracción en control y el control en confianza.

Presión correcta en moto y quad: ajuste en frío y control del agarre

La presión correcta no es una cifra universal escrita en una conversación de grupo. Depende del modelo, la carga, la velocidad, el tipo de neumático, el terreno, la temperatura y el sistema de montaje. Por ello, la referencia inicial siempre debe ser la recomendación del fabricante de la moto o quad. A partir de ahí, un uso fuera de carretera permite ajustes razonados, siempre sin rebasar los límites indicados por la cubierta y sin comprometer el asiento del talón.

La medición debe realizarse en frío, antes de circular o después de varias horas de parada. Al rodar, el aire se calienta y la lectura aumenta. Medir justo después de un tramo de carretera lleva a interpretar como exceso una presión que quizá sea normal en funcionamiento. Un manómetro propio, protegido de golpes y contrastado periódicamente, evita depender de aparatos imprecisos de estaciones de servicio.

Cómo cambia el comportamiento con presión alta o baja

Una presión demasiado alta reduce la huella de contacto. En asfalto puede hacer que la moto se sienta nerviosa y que el centro de la banda se desgaste antes. En tierra, provoca rebotes sobre raíces y piedra, ya que la carcasa copia peor el relieve. Además, disminuye la capacidad de tracción al acelerar en zonas sueltas.

Una presión demasiado baja aumenta la deformación. Esto puede mejorar la adherencia en roca o terrenos técnicos, pero también genera calor, pellizcos de cámara, destalonamiento y daño en la llanta. En un quad pesado, el riesgo es especialmente relevante porque las fuerzas laterales son elevadas. Por lo tanto, bajar presión sin considerar peso y velocidad es una decisión arriesgada.

Escenario de uso Enfoque de presión Comprobación prioritaria
Carretera y desplazamientos Seguir estrictamente el manual del vehículo Presión en frío y desgaste central
Trail con pistas fáciles Ajuste moderado dentro de los límites del fabricante Estabilidad a velocidad y respuesta delantera
Enduro técnico con cámara o mousse Configuración específica según terreno y sistema instalado Protección de llanta y ausencia de pellizcos
Quad con carga o pasajero autorizado Aumentar según manual y masa transportada Temperatura, flancos y dirección
Arena o barro Adaptación prudente para ampliar apoyo sin destalonar Tracción y retención del talón

Cámaras, mousse y válvulas: elementos que cambian el ajuste

Una cámara convencional ofrece simplicidad, pero puede pinchar por perforación o pellizco. El mousse, habitual en enduro y competición, elimina el riesgo de pinchazo de cámara, aunque no vuelve invulnerable a la llanta ni permite ignorar el desgaste. Su tacto equivale a una presión determinada que evoluciona con el uso y la temperatura. Por eso, requiere lubricación adecuada y revisiones especializadas.

Los sistemas tubeless, presentes en muchas motos de carretera y en ciertos quads, reducen la pérdida rápida de aire ante perforaciones pequeñas. Aun así, un golpe contra un borde puede deformar la llanta y provocar una fuga. Las válvulas deben llevar tapón, ya que ayuda a proteger el obús de suciedad. Un detalle pequeño puede evitar una lenta caída de presión durante una ruta.

Antes de una jornada, la rutina eficaz dura pocos minutos: revisar visualmente, medir en frío, buscar clavos o cortes y confirmar el apriete de los tapones. Después de rodar por zonas pedregosas, conviene inspeccionar el flanco y el borde de la llanta. Este mantenimiento no es una obsesión; es una forma práctica de detectar un problema antes de que aparezca a 90 km/h o en una bajada técnica.

Una presión bien elegida permite que el neumático trabaje como fue diseñado. Sin esa base, incluso el mejor compuesto se vuelve una solución a medias.

La presión y la elección de compuesto deben revisarse junto con el desgaste. La siguiente comprobación periódica revela si la configuración funciona o si el vehículo está avisando de un problema mecánico.

Mantenimiento, desgaste y sustitución de neumáticos para mejorar la seguridad vial

El desgaste de un neumático cuenta una historia. Un centro muy plano puede señalar uso prolongado con presión elevada o muchos kilómetros rectos por carretera. Un consumo acusado en los hombros puede relacionarse con conducción deportiva, presión baja o un compuesto demasiado blando para el recorrido. En una moto, la suspensión y la alineación de ruedas también influyen. En un quad, se añaden holguras de dirección, convergencia y caídas incorrectas.

La inspección no debe limitarse a mirar la banda de rodadura desde lejos. Hay que observar los flancos, los tacos, los surcos y la zona cercana a la llanta. Grietas, bultos, cordones visibles, cortes profundos o pérdida de material son señales claras de sustitución. Del mismo modo, un neumático que pierde aire de manera repetida necesita diagnóstico, aunque conserve dibujo.

Señales de desgaste irregular y qué pueden indicar

El desgaste en escalones aparece cuando los bloques se deforman o se desgastan de forma desigual. Es relativamente común en neumáticos delanteros de trail y enduro que alternan frenadas intensas con asfalto. Aunque aún quede profundidad, esa forma puede generar vibraciones y empeorar el tacto en curva. En consecuencia, conviene valorar el cambio antes de alcanzar un deterioro severo.

Una banda gastada solo por un lado puede revelar una conducción habitual en ciertos trazados, pero también una anomalía. En una moto, deben revisarse rodamientos, horquilla, amortiguador y alineación. En un quad, una rueda con caída o convergencia fuera de especificación consume goma rápidamente y perjudica la dirección. Cambiar solo el neumático sin resolver la causa repite el gasto y mantiene el riesgo.

Edad, almacenamiento y sustitución por parejas

La fecha DOT ayuda a valorar la edad, pero no determina por sí sola el estado. Una cubierta guardada durante años en un almacén fresco, seco y sin luz solar directa envejece mejor que otra expuesta al sol, a hidrocarburos o a cambios extremos de temperatura. Aun así, el caucho pierde propiedades con el tiempo. Si aparecen grietas, endurecimiento perceptible o falta de agarre anómala, la sustitución es prioritaria.

En carretera, resulta recomendable renovar por parejas cuando ambos neumáticos presentan desgaste similar o cuando el comportamiento del vehículo lo exige. Mezclar marcas y modelos no está siempre prohibido, pero puede modificar la respuesta entre ejes. En motos con sistemas ABS, control de tracción o modos de conducción, mantener medidas y características coherentes evita lecturas extrañas de velocidad de rueda.

Para quienes usan el vehículo durante todo el año, un calendario sencillo aporta orden:

  1. Medir la presión al menos cada dos semanas y antes de viajes largos.
  2. Examinar visualmente la banda antes de cada salida off-road.
  3. Retirar piedras, barro seco o cuerpos extraños tras rutas exigentes.
  4. Comprobar el DOT y el estado general al inicio de cada temporada.
  5. Solicitar revisión profesional si existe vibración, deriva o pérdida de aire.

También es importante no utilizar productos abrillantadores que dejen una película deslizante en la banda. Limpiar con agua y productos adecuados resulta suficiente. Por otro lado, al guardar la moto o el quad durante semanas, es preferible protegerlo de la luz directa y evitar que permanezca con el peso apoyado siempre en el mismo punto. Un caballete o una movilidad ocasional ayudan a conservar la forma.

El neumático no avisa con una luz en el cuadro cuando pierde adherencia progresivamente. Sus señales son físicas y visibles: vibración, dureza, grietas, desgaste irregular o cambios de dirección. Atenderlas convierte el mantenimiento en una herramienta real de prevención.

Neumáticos de quad y moto: decisiones prácticas antes de comprar o montar

Comprar neumáticos exige mirar más allá de la oferta puntual. El precio importa, pero debe compararse junto a la fecha de fabricación, la homologación, el tipo de carcasa y el uso previsto. Una cubierta económica puede ser adecuada para desplazamientos tranquilos si cumple las especificaciones. Sin embargo, una unidad sin trazabilidad clara o con medidas incompatibles nunca compensa el ahorro inicial.

En una moto de carretera, la prioridad suele ser el equilibrio entre agarre en mojado, estabilidad y kilometraje. En una trail, hay que decidir cuánta carretera y cuánta pista se realiza de verdad. Para enduro, importan el terreno habitual, las protecciones antipinchazos y la capacidad técnica de quien conduce. En un quad, la carga, la anchura y la tracción lateral añaden criterios específicos.

Ejemplo práctico: una elección razonada para cada vehículo

Un conductor que realiza 80 % de carretera y 20 % de caminos sencillos no necesita un neumático de motocross. Un modelo trail homologado, con canales capaces de evacuar agua y un dibujo moderado, ofrecerá más precisión en asfalto. En cambio, alguien que participa en rutas de enduro con piedra y barro debe priorizar carcasas resistentes, tacos adaptados y un sistema de presión adecuado.

Para un quad utilizado en finca, la necesidad puede centrarse en tracción a baja velocidad y resistencia a pinchazos. Si además circula por vía pública, deberá llevar cubiertas homologadas y respetar estrictamente las medidas autorizadas. No obstante, las ruedas extremadamente anchas pueden aumentar el esfuerzo de dirección y afectar al comportamiento. La estética nunca debe desplazar a la funcionalidad.

Montaje profesional y comprobaciones después del cambio

El montaje debe realizarse con lubricante específico, herramientas adecuadas y atención al sentido de giro. Forzar el talón con palancas inadecuadas puede dañar la estructura interna aunque la cubierta parezca correcta desde fuera. Tras inflar, el talón debe asentarse de manera uniforme alrededor de toda la llanta. Una línea de referencia visible en el flanco ayuda a comprobarlo.

En ruedas de carretera, el equilibrado reduce vibraciones a velocidad sostenida. En ruedas de tacos para uso exclusivamente off-road, la necesidad puede variar, pero cualquier vibración intensa merece revisión. Asimismo, tras los primeros kilómetros conviene verificar la presión, buscar fugas y confirmar que no hay interferencias con pinzas, guardabarros, cadena o suspensión.

La decisión más segura combina tres preguntas: ¿es legal para este vehículo?, ¿es adecuada para el terreno real? y ¿puede mantenerse a la presión recomendada sin comprometer su estructura? Si las tres respuestas son afirmativas, el neumático elegido tendrá muchas más posibilidades de ofrecer buen agarre, control y vida útil.

¿Puedo montar un neumático más ancho en mi moto o quad?

Solo si la medida figura en la ficha técnica o cumple la equivalencia admitida, mantiene índices de carga y velocidad adecuados, es compatible con la llanta y no produce roces. Si el diámetro exterior varía más de un 3 %, normalmente se considera una reforma que debe homologarse.

¿Qué significa 140/80-18 70R en un neumático de moto?

Indica 140 mm de anchura nominal, perfil equivalente al 80 % de esa anchura, llanta de 18 pulgadas, índice de carga 70 —hasta 335 kg según tabla— y código de velocidad R, hasta 170 km/h.

¿Cada cuánto tiempo hay que revisar la presión de los neumáticos?

Conviene comprobarla en frío al menos cada dos semanas, siempre antes de un viaje y antes de una salida off-road. También debe revisarse tras golpes contra piedras, bordillos o baches.

¿Un neumático con mucho dibujo puede ser peligroso?

Sí. Aunque conserve dibujo, debe sustituirse si presenta grietas, bultos, cortes profundos, deformaciones, lonas visibles o endurecimiento excesivo por edad y mal almacenamiento.

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Sobre Ruedas - Revista del Neumático
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